Con el tema “La Violencia contra las Mujeres en los Regímenes Patrimoniales de las Relaciones de Pareja”, finalizó el ciclo de Cátedra Virtuales 2014, que organizada la Fundación Justicia y Género de Costa Rica, coordinada por la Comisión para la Igualdad de Género del Poder Judicial, y la División de Género de la Dirección de Familia, Niñez, Adolescencia y Género (DIFNAG), la moderación estuvo a cargo de la Msc. Patricia Molina Espinosa, especialista en Estudios de Género de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica (UNED), y como disertante la Dra. Adela Alicia Jiménez Carrasco, Magistrada de la Novena Sala Civil del Supremo Tribunal de Justicia de Chihuahua, México.
La Magistrada Alicia Jiménez, inició contando un caso práctico sobre una pareja que convivía en concubinato y trabajando juntos construyeron una casa en un terreno propiedad del hombre, se separaron y él se fue de la casa, pero luego interpone una demanda reclamando la devolución de la casa, alegando que al no estar casados ella no tiene derecho a ésta propiedad, siendo desalojada de la misma, ejemplo real de violencia patrimonial.
Expuso que en su país el 63 de cada 100 mujeres ha experimentado algún tipo de violencia, sea por parte del esposo, conyugue, novio, algún conocido o desconocido, que la violencia emocional representa la equivalencia más alta de un casi 45%, y la violencia económica/patrimonial solo un 4%. “La violencia económica casi no tiene indicadores, no hay una estadística, cuando se han realizado distintas encuestas lo mas que se han reflejado ha sido un 3 o 4 por ciento, eso nos da la idea de que la violencia patrimonial, no existe, o no la estamos viendo, o nos estamos acostumbrando a que sea una cuestión invisible para la sociedad, indicó la Dra. Jiménez.
Definió la violencia patrimonial, como toda acción u omisión que con ilegitimidad manifiesta implique daño, pérdida, transformación, sustracción, destrucción, distracción, ocultamiento o retención de bienes, instrumentos de trabajo, documentos o recursos económicos, destinada a coaccionar la autodeterminación de otra persona.
“La Violencia económica incluye control y abuso económico por parte de pareja, la ocultación de bienes, despojo por parte de otros agresores, discriminación laboral, discriminación que en algún momento han enfrentado las mujeres al limitar sus posibilidades para ingresar o acceder a un trabajo, las mujeres son las primeras en ser despedidas y no recontratadas al cumplir los 35 años, ya que recibimos un trato desigual frente a los hombres, las actitudes machistas siguen siendo ejercidas sobre todo en los hogares”, explicó la Dra. Alicia Jiménez.
Habló de las diferentes relaciones de pareja, e indicó que el Código Civil del Estado de Chihuahua, México establece en su artículo 20 lo siguiente: “La familia, como institución que permite y fomenta la convivencia de sus miembros a través de la permanencia y estabilidad de las relaciones de las personas que la integran en razón del matrimonio, concubinato o parentesco, es la base del orden social, por lo que el Estado garantiza su protección, constitución y autoridad como fundamento primordial de la sociedad, considerándose de orden público. Para ello, el Gobierno del Estado promoverá la organización social y económica de la familia sustentada en los vínculos antes mencionados”.
Presentó la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) la cual es el resultado del trabajo conjunto entre el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), realizada con el fin de medir la violencia experimentada por las mujeres en México y erradicarla mediante la creación de nuevas políticas públicas, se diseñó la ENDIREH 2011, que es la tercera en su tipo; para ello fue necesario investigar, revisar y analizar la información obtenida a partir de los levantamientos previos de 2003 y 2006, con el propósito de facilitar información estadística que permitiera dimensionar y caracterizar la prevalencia de la violencia en pareja.
La información que arroja esta Encuesta, sin duda coadyuvará a la creación de un Subsistema Nacional de Información Estadística sobre Violencia y, con ello, a un mejor conocimiento del problema y de su magnitud, fue dirigida primordialmente a captar la violencia de género contra las mujeres, tanto en el ámbito público como en el privado, como parte de la política pública. Interesaba particularmente la violencia ejercida hacia la mujer por parte de la pareja, conocer el origen de esta violencia, así como identificar si ésta es activa o reactiva. Por otro lado, importaba averiguar si la mujer había padecido violencia en la familia de origen y si estos mismos patrones los repite con sus hijos en su vida actual, captar la violencia experimentada en el ámbito laboral, escolar y social; se externó el interés por conocer las instancias de ayuda más recurridas por las mujeres violentadas y los motivos por los que muchas veces éstas no acuden a denunciar la agresión.





