La Comisión de Género de la Cámara de Diputados y el Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (CEG-INTEC), en coordinación con la Unión Europea y la Asociación Dominicana pro Bienestar de la Familia (Profamilia), realizaron el Seminario: "Legislación Garante de Derechos de las Mujeres". Roles y Retos de los sectores Educación, Salud y Justicia.
La misma se llevó a cabo en ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, como parte de las acciones del proyecto Voces por los Derechos de las Mujeres, que ejecutan Profamilia y el CEG-INTEC, con el financiamiento de la Unión Europea, que busca promover el intercambio de ideas entre instituciones gubernamentales, congresistas y representantes de sectores organizados de la sociedad civil, con el propósito de generar y socializar conocimientos útiles para sensibilizar y movilizar a actores sociales clave y a toda la ciudadanía en torno a acciones que garanticen los derechos de las mujeres.
Las primeras ponencias estuvieron a cargo de la Lcda. Lourdes Mercedes Contreras Pérez, especialista en Género y Desarrollo Humano, Directora del Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC); Dra. Magda Alina Altagracia Rodríguez Azcona, presidenta de la Comisión para la Equidad de Género de la Cámara de Diputados.Lcda. Magda Rodríguez, presidenta de la Comisión de Género de la Cámara de Diputados, analizó el papel que juegan los marcos jurídicos en la reorientación de las relaciones de género; Lcda. Magaly Caram de Álvarez, La Asociación Pro Bienestar de la Familia (Profamilia) y la Lcda. Martha Ramírez, de la Delegación de la Unión Europea en la República Dominicana.
Como invitada especial la Dra. Patricia Tatiana Ordeñana Sierra, Magistrada de la Corte Constitucional del Ecuador, quien Instó al movimiento feminista a no desilusionarse sino, por el contrario, continuar la lucha. Explicó que la Constitución de la República del Ecuador como garante de derechos, consagra la igualdad y prohíbe la discriminación, entre otros, por motivos de sexo, identidad de género y orientación sexual”.
“El reconocimiento de la igualdad de género y de la diversidad, inicialmente en el proceso constituyente y su posterior plasmación positiva en la Carta Magna constituyen una victoria que reivindica a los grupos feministas y movimientos sociales que han venido luchando y persiguiendo a través de los años dicho reconocimiento formal y material de sus derechos, así como de las garantías que permitan velar por su pleno y efectivo disfrute”, manifestó la Dra. Tatiana Ordeñana.
Luego el panel tema Roles y Retos de los sectores Educación, Salud y Justicia.
Sector Educación.- La Lcda. Elsa Alcántara Zapata, coordinadora del Foro Feminista Abel Rodríguez, habló del informe, “La Educación Sexual en la Escuela como Base para la Equidad Social y de Género”, correspondiente a la “Consultoría para el Levantamiento de Información sobre programas de prevención en violencia basada en género y educación sexual en las escuelas”, el cual forma parte del “Levantamiento de líneas de base para el Programa de País 2012‐2016”; con el objetivo de establecer la situación inicial del Programa de País del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que permitan monitorear y evaluar los avances de las distintas variables durante la ejecución de los proyectos.
Los objetivos de esa consultoría, de acuerdo con los términos de referencias acordados, son los siguientes:
A. Determinar número de programas comunitarios para la prevención de la violencia de género establecidos y funcionando.
B. Determinar número de escuelas que incluyen en su curriculum un contenido dirigido a la prevención de violencia de género.
C. Determinar número de escuelas que están implementando el Programa Educativo Afectivo Sexual y un análisis sobre el contenido Impartido en el mismo.
“Sobre el enfoque de la educación sexual en el currículo escolar”, se acepta que la educación sexual es fundamental para todas las personas, sin embargo hay opiniones disímiles respecto a la participación de la escuela o si esta debe ser una tarea exclusiva de la familia, pero debido a las limitaciones que tienen muchas familias a nivel educativo y a la existencia en la cultura de mitos y tabúes en torno a la sexualidad, la escuela ha venido a jugar un papel importante en la formación apropiada sobre este tema.
Por otra parte, la educación sexual en la escuela es aceptada por casi todas las corrientes educativas, a partir de un enfoque integral de los sujetos, y de su utilidad para el cuidado de la salud física y mental, el equilibrio emocional, y las relaciones sociales. Los estudios sobre este tema han demostrado que una educación sexual integral ayuda a tomar decisiones conscientes y responsables, a organizar el proyecto de vida, a aumentar el cuidado personal y evitar las situaciones de riesgo. De manera más concreta, las y los adolescentes con formación sobre este tema tienden a retrasar las relaciones sexuales, pueden evitar los embarazos no planificados, cuidan mejor su salud para protegerse de infecciones de transmisión sexual (ITS), y tienen más posibilidades de reducir el contagio por el VIH/SIDA.
Los programas de educación sexual muestran enfoques diferentes, de acuerdo a la definición que asumen sobre la sexualidad humana. Es cada vez Más generalizada la orientación que integra las dimensiones biológica, psicológica y social del tema, como lo expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS), al definir la sexualidad en los siguientes términos:
“La sexualidad es un aspecto fundamental del hecho de ser humano a lo largo de la vida y abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, el vínculo afectivo y la reproducción. Se experimenta y se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, roles y relaciones. Si bien la sexualidad puede abarcar todas estas dimensiones, no siempre se experimentan o se expresan todas. La sexualidad es influenciada por la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales” (OMS 2004).
Sector salud.- la Lcda. Sergia Galván, directora ejecutiva de la Colectiva Mujer y Salud; se refirió a los cambios necesarios en la legislación para atender la salud sexual y reproductiva y en particular, lo relacionado con la demanda de despenalización del aborto cuando la vida de la mujer está en peligro.
Además la Dra. Lilliam Fondeur Quiñones, Ginecóloga-obstetra, experta en infertilidad de parejas, platicó sobre las consecuencias en la vida de las mujeres del Código Penal recién aprobado; y sobre el Aumento de Cesáreas y Violencia Obstétrica”, señaló que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido en un 15 por ciento la cifra recomendable de partos en los que se realizan cesáreas; en nuestro país las estadísticas rondan el 42 por ciento. En las regiones con mayor poder adquisitivo estas cifras pueden llegar a un 60 por ciento según la Dirección General Materno Infantil del Ministerio de Salud.
La violencia obstétrica es entendida como el abuso de medicamentos, el trato deshumanizado y la consideración de los procesos fisiológicos del parto como procesos patológicos que traen como consecuencia la pérdida de autonomía, de la capacidad de decisión de parte de las mujeres durante el embarazo y parto, es un tipo de violencia contra la mujer que tiene como escenario la atención en salud, donde el personal médico se apropia del cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, va en aumento de acuerdo a los cambios sociales registrados en los últimos años donde la mujer solicita la cesárea por miedo, por desinformación o comodidad. ¡Vivimos la moda del Parto a la Carta!, señaló la Dra. Founder.
Sector justicia.- La Lcda. Desiree del Rosario Sosa, coordinadora académica del Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (CEG-INTEC), habló sobre las expectativas de la sociedad civil en torno a la atención a la violencia desde el sistema judicial, de los proyectos de Ley Sobre Salud Sexual y Reproductiva y Ley Orgánica para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra la Mujer.
Asistieron a este seminario activistas feministas, abogados y abogadas, médicos, educadores, empleados y empleadas del sector público y privado, de la Dirección de Familia, Niñez, Adolescencia y Género del Poder Judicial.





