Periódico Listín Diario entrevista a la Mag. Martha Olga García S., Jueza de la Suprema Corte de Justicia.

Con el título “MUJERES EN ALTAS CORTES”, el Periódico Listín Diario durante este mes de marzo abrió una sección, cuyo objetivo principal es entrevistar a las mujeres  que ocupan los más altos cargos en los diferentes tribunales del país.   

En fecha 01/03/2015, fue entrevistada por la comunicadora Wanda Méndez,  la Magistrada Martha Olga García Santamaría, Jueza de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, Coordinadora de la Comisión para la Igualdad de Género del Poder Judicial, quien se define como una “fanática de la equidad e igualdad de género”, manifestando que “Las mujeres tenemos que pisar fuerte”.

La elección de Martha Olga García, como jueza de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), en diciembre de 2011, constituyó la culminación exitosa de una carrera profesional en el área jurídica. 

Sin embargo, como defensora de los derechos de la mujer durante más de 60 años, todavía no se  siente  conforme.

Firme en su convicción de que las mujeres tienen que pisar fuerte, porque se les exige más, lamenta que no ha podido ver materializar su anhelo en cuanto a la igualdad.

Afirma que siente que la aspiración de justicia equitativa e igualitaria a la que  aspira, no ha sido alcanzada, por ello siente que tiene una asignatura pendiente con su país en términos de las conquistas de los derechos de las mujeres. 

Dicha Jueza es  una de las cinco que integran la Suprema Corte de Justicia, considera que las mujeres no han logrado el máximo de equidad e igualdad. “Las mujeres estamos en todas partes en los puestos de abajo, pero en las direcciones, en los puestos de decisión, la representación femenina es siempre más pobre, los  porcentajes nunca  alcanzan más de un 20 por ciento”, observa.  

Para integrar esa Corte, que fue renovada en el 2011, el Consejo de la Magistratura escogió a cinco mujeres, de una matrícula de 17, siendo ella la única en la Cámara Civil y Comercial.

Las otras cuatro son Miriam Germán Brito (presidenta Cámara Penal), Esther Agelán Casasnova (Cámara Penal), Sara Henríquez Marín (Sala de Tierra y Laboral) y Dulce Rodríguez de Goris (Consejo del Poder Judicial).  

García, recién designada coordinadora de la Comisión de Género del Poder Judicial, atribuye la inequidad en los puestos de dirección a que 80 por ciento de los hombres no toma en serio el tema de la igualdad de género. 

Resalta que las mujeres se preparan más, pero se les exige más.  

“A las mujeres se nos exige que demostremos lo que sabemos”, acota la magistrada.

García está convencida de que a las féminas nunca se les da oportunidad de forma espontánea, como se le puede dar a un hombre.

Aunque percibe que ya muchas cosas han cambiado en el país, porque ahora tanto hombres como mujeres tienen que presentar currículos que valgan la pena, dice que de todas formas, hasta el salario varía y las mujeres ganan menos. Cree que a los hombres les encanta oír hablar de género, pero para reírse de las mujeres. 

Rememora sus años de activismo social para 1969, cuando a las mujeres que formaban parte de movimientos a favor de la paridad, les decían locas y les preguntaban qué tanto inventan. 

Su defensa por los derechos de las mujeres es genético, debido a que su madre fue una feminista, pero esto no es motivo para afirmar que recibió esa influencia, porque no convivió por mucho tiempo con su progenitora por su partida a destiempo, siendo ella una niña.

“He sido una fanática de la igualdad de género”, proclama. 

Muestra sensibilidad por el tema de la equidad e igualdad de género,  lo que atribuye a la desigualdad que observa en ese ámbito en el país. Ese fanatismo salpicó a su única hija, que cuando apenas contaba con tres años, se puso unos espejuelos grandes, una cartera y una chaqueta y le dijo a la trabajadora de la casa: “mira, mi mamá está durmiendo, dile que yo voy donde Piki (Lora) a una reunión”. 

Ese gesto, cuenta García, se debió a que la niña estaba enterada de las actividades en las que participaba su madre en favor de la igualdad de género. García llegó a la Corte de Casación motivada por muchas personas que conocían su trayectoria profesional y formación académica. 

Ella participó en la elaboración de todas las disposiciones y legislaciones que se han aprobado en beneficio de la mujer en los últimos años y en campañas públicas a favor de la igualdad.   

En el poder judicial, dice que se pone en práctica su experiencia en la medida en que se logran sentencias con una visión nueva y una protección a las mujeres, así como combatiendo la desigualdad, para que las sentencias sean lo más justas posible. 

Cree mucho en la unión familiar, sin embargo, su activismo en defensa de las mujeres no le permitió mantenerse unida en matrimonio por mucho tiempo.  Reconoce que se trata de una situación difícil.  

Labor jurisdiccional. Siendo la única mujer en la Cámara Civil de la SCJ, integrada por cinco miembros, valora como positiva la interacción en ese escenario. Define a los magistrados que le acompañan en la labor jurisdiccional como formidables, de mucha educación, buenos principios, buen temperamento y mucho sentido de equidad. “Por supuesto, no somos perfectos, ni yo ni ellos, podemos enfrentarmos en cualquier momento, pero conciliamos”, enfatiza.

http://www.listindiario.com/la-republica/2015/3/1/358250/Las-mujeres-tenemos-que-pisar-fuerte